En ocasiones uno puede preguntarse porqué los grandes se van, porqué no pueden ser una perpétua llama que desaprisione los secretos de alma por más tiempo. No podría ser posible. Porque si grandes desde Aligheri, Sade, Shakespeare… continuarán en este mundo, quiza Rulfo, Cortázar, Aura y tú mismo no hubieran existido. Bien dicen que el vuelo de la mariposa puede mover montañas.
A tí aún guardamos un silencio de luto, pues como dijo Galeano, “el dolor se dice callando”.
Se dice callando, pero no podemos evitar repasar ese “Amor de tarde” que más de uno ha vivido en su cotidianeidad, o el “Te quiero” de quienes admiran la entereza del ser amado.
Mientras estabas en tu lecho, muchos pensamos, mencionó alguno de tus amigos, “que leyéndote te daríamos más vida terrenal, pero te nos adelantaste”. Ahora sólo nos quedas en tus letras, enseñanzas… y por supuesto en el “No te rindas” con que de uno a uno y tan cercanamente siempre nos alentabas.
A veces, Mario, tú que escribiste más de 80 libros y nos dejaste un gran legado, que formaste parte de la Generación del 45, y que viviste exiliado de tu tierra por tantos años, fuiste más que poeta cómplice, cronista, traductor y vidente de un mundo en el que hay “gente que vive feliz aunque no tenga permiso”.
Igual le escribiste a la dicha de tener “Una mujer desnuda”; diferenciaste desde tu muy particular punto de vista (Ustedes y nosotros) la sensación del amor entre hombres y mujeres; y pensaste como Gelman en lo grandioso que sería “Si Dios fuera una mujer”.
Nos regalaste esa “Táctica y estrategia” que de otra forma sólo existiría vagamente en las mentes de los que desean, pero tú, tú la plasmaste en papel.
Y así también escribiste ensayos a tus contemporáneos, amigos, desórdenes sociales, políticos, males de nuestro tiempo… “El escritor latinoamericano y la revolución posible”, “El desexilio y otras conjeturas”, “Subdesarrollo y letras de osadía”, “Perplejidades de fin de siglo”…
Evidenciaste de igual manera esa forma impersonal de relacionarnos con los demás que hoy en día permea en el mundo producto del Internet. Sin embargo, hasta el final tuviste esperanza, esperanza en que quienes nos quedamos por más tiempo hagámos algo para remediar tan atroz alejamiento que no nos permite hablárnos frente a frente. Modesta no fue tu batalla, porque tu pensamiento permanecerán en la eternidad.
Tus cuentos… desde la valiente hormiga en “A imagen y semejanza”, hasta esa “Corazonada” de la tan abusada y previsora Celia… Tus novelas como “La tregua”, “Las soledades de Babel”, “Andamios”… Tus piezas teatrales como “Ida y vuelta”, “Pedro y el capitán”…
Creo que a final de cuentas valen de algo las cosas de la tecnología, pues es gracias a ellas que contarémos con un vestigio de tí… el regalo de tu voz declamando desde el corazón “Quemar las naves”, “Inventario” o “El amor, las mujeres y la vida”…
Lo único que lamento, Mario, es no haberte conocido en persona. Pero seguro me guardarás una taza de té para que conversemos pronto, y te cuente cómo son las miradas a través de tus letras, y qué rumbo ha tomado el mundo tras tu ausencia… cómo es Montevideo sin Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno Benedetti Farrugia en sus veranos, y cómo llora Madrid tu regreso.
Vuela, ave de temporal, que tu Luz y todos acá no sólo en primevera te rememoramos.
Desdémona, Alma Noctámbula
Ciudad de México; martes 02 de junio de 2009.
http://patriciamendoza.wordpress.com/cartas-no-enviadas/
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Nota a parte:
Patricia Mendoza (Desdémona) joven poeta mexicana y conductora de programas radiales en el DF., es también un alma rebelde de esta llamada “literatura contemporánea”. A partir de este post, también podrás sentir su presencia en Muladar News. (Me costo un mundo convencerla). Chinasklauzz















La degradación de la exitencia se siente mas con la muerte de un poeta. Nos quedamos con sus textos, con sus recuerdos, nos quedamos con sus sueños y sus esperanzas, con su sensibilidad y romanticismo. Nos quedamos con una parte de su alma.
Belli German Peru
http://almacamposanto.wordpress.com
Es gravitante que tras la muerte de un poeta el mundo se haga un poco mas miserable, doblemente triste que ante ello no podamos hacer nada. Nos deja su amor, su sensibilidad, su entusiamo y parte de su alma en sus poemas, en sus letras. Un triste recuerdo.
Belli German
Me quedo pensando en el texto y en en recuerdo de Benedetti. Bello, pero a la vez triste Desdémona.
Recomiendo leer Benedetti y Bagua, sobre la matanza de indígenas en Perú y la vigencia de la voz de Benedetti en casos como éste.
http://reducayali.blogspot.com/2009/06/benedetti-y-bagua.html
Benedetti me abrió los ojos de la verdadera poesía.
Un saludo
Jesús
Defender la alegria, como una trinchera…
Lo importante es que sobrevivan sus ideas.
Gracias por pasar por mi web
Saludos desde Bs As…!