
Este seria el tiempo que reservo para el amor: las vacaciones, dos semanas intensas de paseos, de caricias, de te quieros y de flores, muy poco tiempo para expresar todo lo que implica este sentimiento, pero que para mi se hacen exactos por que se terminaron las clases, aunque muchas veces me fastidia ser tan fría y calculadora al momento de vivir este sentimiento tan impredecible sobre todo cuando los planes de elegir se hacen irrealizables y se convierten en las dos semanas mas frustrantes del año.
Plan 1: Empiezan las vacaciones y viajaré a verme con mi novio, me quedaré dos semanas y finalmente regresaré puntual para las matriculas.
Este sería el plan perfecto desde que empecé el ciclo, me pasé los cuatro meses enteros esperando ese momento. Hasta que unas semanas antes sufrí una crisis en cuanto a mi salud; ahora el médico me ordenó un reposo absoluto, adiós paseos, salidas y viajes. Claro sería más fácil si él pudiera estar aquí, pero por ahora su trabajo se lo impide.
Así pase las dos semanas rebotando en la cama; no tenía que darme el sol y con una dieta estricta que me prohibía lo salado y tuve que aguantar todo ese disgusto sin esa compañía. A veces no sé cuando será el momento que me toque vivir intensamente este noviazgo porque ya empiezan las matriculas de la universidad y este todo de los sentimientos quedará por ahora postergado.
¡Tiempo! Cual es el mejor momento ¿es ahora? o ¿ese que aún no llega?
No importa amor… ya sé cual es tu repuesta.
MerceRose
Viñeta : Burbujas: Pintura Japonesa














